Luis Alberto Romero y los desafíos de comunicar la Historia

En una conferencia realizada en Caseros II el historiador cuestionó el concepto de "divulgación" y reflexionó sobre la circulación del conocimiento histórico.

30-06-2026

¿Por qué seguir hablando de "divulgación" si la Historia es, en esencia, un proceso de comunicación? Esa fue una de las preguntas que atravesó la conferencia que brindó el experto historiador argentino Luis Alberto Romero en el marco de las II Jornadas sobre Divulgación Histórica organizadas por el Instituto de Estudios Históricos (IEH).

La actividad fue presentada por el director del IEH, Horacio Botalla, que destacó la trayectoria del historiador y celebró la posibilidad de recibirlo en la Universidad. "Esta es una buena oportunidad para conocer a alguien más allá de su nombre. Muchos lo conocen por sus textos de Historia, pero no personalmente", señaló. Asimismo, puso en valor su aporte al estudio y la comunicación del conocimiento histórico, una labor sostenida durante más de 25 años que lo convirtió en una de las voces más reconocidas de la historiografía argentina contemporánea.

Al comenzar su exposición, Romero explicó por qué prefiere hablar de "comunicación" antes que de "divulgación". Según sostuvo, este último concepto establece una relación jerárquica entre quien posee el conocimiento y quien simplemente lo recibe. "Creo que no hay que usar la palabra divulgador, que es una palabra elitista. Hay que pensar que la Historia existe para comunicarse y que las vías son muchas", afirmó.

En esa línea, sostuvo que el conocimiento histórico circula de manera permanente entre investigadores, docentes, estudiantes y lectores. "Los historiadores producimos materiales para que otros los lean y esos otros incluyen, también, a muchos historiadores. Yo veo esto como una circulación en la que todos creamos y consumimos", explicó.

Romero también se refirió a las dinámicas del ámbito académico y advirtió que la creciente especialización puede limitar la posibilidad de construir miradas más amplias. En ese sentido, planteó la importancia de mantener el rigor de la investigación sin perder la capacidad de dialogar con la sociedad.

Otro de los ejes de la charla estuvo dedicado a la relación entre Historia y memoria. El historiador señaló que las sociedades construyen permanentemente relatos sobre su pasado y que esas interpretaciones influyen en la manera de comprender el presente y proyectar el futuro. "El que impone una visión del pasado está intentando formar una idea del presente y, a partir de ahí, un camino hacia dónde hay que ir", expresó.

Frente a ese escenario, destacó el papel de los historiadores como productores de conocimiento crítico. "Los historiadores que trabajamos como historiadores tenemos que buscar la verdad sabiendo que la verdad no existe; es un horizonte que se va alejando a medida que nos acercamos", sostuvo. Al mismo tiempo remarcó que toda interpretación histórica es provisoria y está abierta a ser revisada y discutida a partir de nuevas evidencias.

La gran cuestión que Romero dejó plantead fue cómo construir una historia capaz de dialogar con la sociedad sin resignar el rigor que exige la investigación académica. Para el especialista, ese desafío comienza, incluso, por revisar las palabras con las que se piensa el oficio.