Agregar valor para crecer: el desafío que enfrenta la economía argentina

Pablo Sívori, coordinador del Centro de Alianzas Público-Privadas para la Competitividad y el Desarrollo, analizó cómo la matriz de exportaciones influye en el crecimiento económico, la generación de empleo y reducir las desigualdades.

13-07-2026

¿Qué tienen en común los países que lograron crecer de manera sostenida y reducir las desigualdades? Para Pablo Sívori, coordinador del Centro de Alianzas Público-Privadas para la Competitividad y el Desarrollo (CAPPCyD), una de las respuestas está en la capacidad para diversificar su producción e incorporar valor agregado a sus exportaciones, un desafío que la Argentina aún tiene pendiente.

"Los países que han logrado diversificar su matriz exportadora son los que mayor tasa de crecimiento tienen y los que más reducen la desigualdad", afirmó el especialista al analizar la relación entre desarrollo productivo, empleo e inclusión social.

Según explicó, en los últimos años la Argentina profundizó un proceso de especialización en la exportación de materias primas. Si bien destacó que el sector agropecuario genera importantes cadenas de valor, advirtió que esa lógica no se replica con la misma intensidad en actividades como la minería o los hidrocarburos, donde todavía existen escasos procesos de industrialización y agregado de valor.

Sostuvo que esa estructura productiva limita la creación de empleo formal y de calidad y favorece la consolidación de puestos de trabajo de bajos ingresos e informales. "La primarización lleva a un encajonamiento de un mayor nivel de desigualdad", sintetizó.

Mercosur, sin estrategia clara

El escenario internacional, también, condiciona ese proceso. En ese sentido, Sívori señaló que los países del Mercosur no desarrollaron una estrategia clara de vinculación comercial con China. Esto derivó en un esquema basado principalmente en la importación de bienes finales, en lugar de promover cadenas regionales capaces de incorporar tecnología y conocimiento.

"La Argentina es el país del Cono Sur con mayor índice de complejidad económica. Tiene recursos para complejizar su economía y, sin embargo, hoy dependemos de la producción de bienes que podrían desarrollarse localmente", señaló. Frente a este escenario, el especialista sostuvo que revertir la situación requiere políticas de largo plazo orientadas a fortalecer la estructura productiva. En ese camino, consideró indispensable un Estado con capacidad para impulsar inversiones estratégicas, promover la innovación y construir acuerdos con el sector privado que permitan diversificar la economía y mejorar la inserción internacional del país.

El aporte de la universidad al desarrollo

Estas reflexiones se enmarcan en el trabajo que desarrolla el Centro de Alianzas Público-Privadas para la Competitividad y el Desarrollo (CAPPCyD), perteneciente al Instituto de Ciencia y Tecnología (ICyTec). Desde su creación en 2016, este espacio impulsa investigaciones, proyectos y estrategias destinadas a fortalecer la competitividad mediante la articulación entre el sector público y el privado, promoviendo la innovación, la incorporación de valor agregado, el desarrollo territorial y la formulación de políticas de largo plazo.

Para Sívori, las universidades públicas  tienen un papel central en este debate, no solo por su capacidad para producir conocimiento, sino también para aportar evidencia que contribuya al diseño de políticas de desarrollo.

"Es fundamental poner estos temas en discusión y que la universidad levante la voz y los ponga sobre la mesa", concluyó.