La OIANT inicia una gira por EE.UU. con conciertos y encuentros en reservas indígenas
Invitada por universidades y comunidades originarias, la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías recorrerá distintas ciudades. La iniciativa busca abrir un diálogo cultural entre el norte y el sur del continente.
07-04-2026
Dirigida por Alejandro Iglesias Rossi, la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías de la UNTREF (OIANT) iniciará una gira por Estados Unidos, titulada “Sonidos de la América oculta”, que combinará conciertos, presentaciones sinfónicas y de cámara, actividades en universidades, festivales y centros culturales, además de seminarios y espacios de intercambio con artistas, estudiantes y comunidades locales e indígenas en distintos estados de ese país.
El proyecto comenzó a gestarse hace casi dos años, cuando el American Composers Forum se puso en contacto con la OIANT en el marco de la iniciativa Recomposing America, un programa que busca repensar la creación musical estadounidense de cara a los 250 años de existencia de ese país. “Querían incorporar la voz de las reservaciones indígenas, pero no lograban establecer ese vínculo”, explica Iglesias Rossi. “Nos pidieron si podíamos ayudar a generar ese contacto y, cuando finalmente se produjo, las comunidades nos dijeron algo muy significativo: que este encuentro se daba en un momento en el que comienza a cumplirse lo que llaman “La profecía del Águila y el Cóndor” que simboliza el reencuentro entre el norte y el sur de América”.
El itinerario comenzará en Boston, con un concierto en el Berklee College of Music. Luego la Orquesta se presentará en Nueva York, en el Jalopy Theatre, y continuará su recorrido en Pennsylvania, con workshops y un concierto en la Bucknell University. También participará en el District Sounds Festival en Washington D.C. y ofrecerá un concierto en Creative Alliance, en Baltimore. La agenda incluye, además, actividades académicas y un nuevo concierto en la University of Virginia.
Uno de los ejes centrales del viaje será el intercambio cultural con comunidades indígenas de Minnesota, Dakota del Sur y Dakota del Norte, con presentaciones y encuentros en Turtle Mountain, Fort Totten, Cankdeska Cikana, Waubay, Thief River Falls y Crookston.
Para Emilia Sosa Cacace, docente de la Licenciatura en Música Autóctona, Clásica y Popular de América e integrante de la orquesta, el significado simbólico es muy profundo. “‘La profecía del Cóndor y el Águila’ aparece en distintas culturas de América, como los Q'ero en los Andes, los Hopi en el norte y, también, en tradiciones mexicas. Habla de un tiempo en el que las culturas del continente caminaron separadas, pero en el que volverán a encontrarse”, ilustró. Según Sosa Cacace, muchas tradiciones mencionan, además, al quetzal o al colibrí, que representan a Centroamérica. “En este viaje empezamos a escuchar a distintos referentes espirituales hablar de estas señales, por lo que para nosotros tiene un significado muy especial”, explica.
El recorrido culminará en Dakota del Norte con un concierto sinfónico junto a la Grand Forks Symphony Orchestra y presentaciones solistas de integrantes de la OIANT en el North Dakota Museum of Art, en el Indigenous Roots Cultural Center y en la University of Minnesota. La participación en Dakota del Norte surgió a partir de una invitación del director Alejandro Drago de la Grand Forks Symphony Orchestra. “Drago es un amigo de muchos años y nos propuso realizar un concierto sinfónico junto a su orquesta y un concierto de cámara en el North Dakota Museum of Art”, cuenta Iglesias Rossi. Según explica el director de la OIANT, el vínculo con Drago también abrirá la puerta a otros encuentros durante la gira. “Él mantiene una relación cercana con referentes espirituales de algunas reservaciones de Dakota del Norte, por lo que tendremos la oportunidad de encontrarnos con ancianos de esas comunidades para compartir saberes y experiencias”.
Iglesias Rossi destaca el valor simbólico que tiene este viaje para la orquesta. “Así como sentimos que estamos en resistencia en defensa de la universidad pública, para nosotros es muy conmovedor ir al origen de la resistencia en este continente, que son los pueblos indígenas”, afirma. “Las naciones originarias han sufrido enormemente y, sin embargo, siguen vivas. En las escuelas de algunas de las comunidades que vamos a visitar todavía se hablan lenguas como el sioux, el hopi o el chippewa. Eso también es una forma de resistencia cultural”, concluye.
En el mismo tono, Juan Pablo Nicoletti, coordinador adjunto de la Licenciatura en Música Autóctona, Clásica y Popular de América e integrante de la orquesta, subraya que esta experiencia implica una gran responsabilidad institucional para el proyecto. “Poder llevar la bandera de nuestra Universidad al mundo en un contexto complejo para la educación pública argentina tiene un valor muy especial”.

