El legado de Lelio Mármora impulsa nuevas investigaciones sobre migraciones en América Latina

La Red Académica del Proceso de Quito presentó el trabajo ganador del premio que lleva el nombre del investigador de la UNTREF. El estudio analiza los procesos de regularización de personas venezolanas en distintos países de la región.

15-09-2026

El legado académico de Lelio Mármora, referente internacional en el estudio de las migraciones y exdirector del Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo (IPMA) de la UNTREF, continúa presente en la producción de nuevos conocimientos sobre movilidad humana. La Red Académica del Proceso de Quito (RAP) presentó la investigación ganadora de la primera edición del premio que lleva su nombre, realizada por 16 investigadores de ocho países que integran el Grupo de Investigación CAMINAR.

Sociólogo, docente e investigador, Mármora también fue director de la Maestría y Especialización en Políticas y Gestión de las Migraciones Internacionales. Se convirtió en un referente en el estudio de las migraciones y los derechos humanos y desarrolló tareas de consultoría para organismos internacionales como la OIM, ACNUR, OIT, BID y OEA.

Su figura estuvo presente desde el comienzo del evento. Un video proyectado durante la apertura recordó su “defensa inquebrantable de la dignidad humana”, así como su compromiso con las personas migrantes y con quienes trabajan para comprender y acompañar esos procesos. Roberto Aruj, actual director del IPMA, destacó que el trabajo que continúa desarrollándose en la región está estrechamente relacionado con el impulso que Mármora dio a lo largo de su trayectoria. “Él siempre abogó por la unificación de espacios para consensuar criterios de trabajo y políticas conjuntas”, señaló.

El académico remarcó que ese legado continúa a través del trabajo conjunto entre instituciones, organizaciones de la sociedad civil, especialistas y universidades. “Mármora ha sido un precursor, un trabajador constante en esa línea, y nosotros desde la UNTREF, en conjunto con otras universidades del país y del exterior, trabajamos en el mismo sentido”, afirmó.

Investigación para diseñar políticas públicas

Titulado “Hacia una gobernanza multinivel: caminos de regularización migratoria de personas venezolanas en América Latina”, el trabajo estudia cómo intervienen y se relacionan los distintos niveles de gobierno y los organismos internacionales en los procesos de regularización migratoria. La investigación busca aportar evidencia que contribuya al diseño de políticas públicas y permita comprender las diferentes respuestas desarrolladas en América Latina frente a los movimientos migratorios de los últimos años.

La presentación se realizó en el marco del Proceso de Quito, un espacio regional de coordinación sobre movilidad humana. Durante la apertura, el embajador Alejandro Mendoza, en representación de Panamá —país que ejerce la Presidencia Pro Tempore—, destacó la necesidad de generar respuestas coordinadas, sostenibles y respetuosas de los derechos humanos ante fenómenos que trascienden las fronteras nacionales. También remarcó la importancia del vínculo entre la producción académica y las políticas públicas. “El diálogo multiactor con la academia nos permite preguntarnos cómo podemos traducir este conocimiento en mejores políticas públicas”, señaló.

Para realizar el estudio, CAMINAR combinó el análisis de normas, acuerdos y políticas implementadas entre 2015 y 2024 con 141 entrevistas semiestructuradas a personas migrantes venezolanas y otros actores vinculados con los procesos de regularización. El trabajo incluyó experiencias de la Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador y México y abordó el fenómeno desde los niveles global, regional, nacional e individual.

Entre sus principales resultados, la investigación muestra que los procesos de regularización no siguen recorridos lineales y que las trayectorias de las personas migrantes pueden atravesar diferentes mecanismos de residencia y protección. También identifica diferencias entre mecanismos regionales institucionalizados, que ofrecen mayor estabilidad y seguridad jurídica, y modalidades de cooperación más flexibles, capaces de generar respuestas rápidas pero con menor previsibilidad normativa.

El estudio plantea, además, que las políticas de regularización se configuran a partir de la interacción entre las normas, las capacidades de los Estados y las propias trayectorias de las personas migrantes. Entre sus conclusiones señala la necesidad de fortalecer la articulación entre los niveles global, regional y nacional para avanzar hacia respuestas más estables y garantizar derechos.