Análisis de las reglas comerciales y su impacto en el empleo

Académicos y referentes sindicales se reunieron en la UNTREF para discutir los riesgos de las nuevas estrategias que busca impulsar la OMC.

15-12-2017

En medio de las discordias que trajo la 11ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Buenos Aires, en un contexto de aislamiento y proteccionismo de Estados Unidos, un grupo de especialistas debatió lo que se juega en el diseño de estas nuevas reglas comerciales y el impacto que tendrán en el empleo.

Como coincidieron los analistas, uno de los aspectos que genera mayor incertidumbre es la posición proteccionista de Estados Unidos. “La administración Trump plantea volver a los tratados bilaterales y a los acuerdos mega-regionales, que es donde más se expresan las desigualdades entre los países. El sistema multilateral, con sus virtudes y defectos, es el mejor posible”, señaló Rubén Cortina, director del Instituto del Mundo del Trabajo Julio Godio (IMT-UNTREF) , en el marco del seminario Las reglas comerciales y el diseño del futuro del trabajo, organizado conjuntamente por la UNTREF y la Fundación Friedrich Ebert, en la Sede Rectorado Centro.

Dörte Wollrad, titular de la Fundación Friedrich Ebert Argentina, indicó que estamos transitando momentos donde “vemos un aumento del unilateralismo y el autoritarismo” y que es necesario ir hacia un modelo multilateral justo. Europa viene de 11 años de recesión económica y Estados Unidos está lidiando con un serio problema social producto del desempleo. En este escenario, quien mejor se perfila es China, que quiere reglas en la OMC pero diferentes. “Su estrategia es construir relaciones, estructuras de inversión, ser pro-desarrollo e impulsar alianzas público-privadas”, resumió Jane Kelsey , de la Universidad de Auckland.

El lado oculto de internet

Un tema candente que se trató –sin avances– en la reunión ministerial de la OMC es el comercio electrónico, que como opinó Sofia Scasserra, del IMT, no se trata simplemente de comprar y vender por internet. “Lo que está detrás es la liberalización y la manipulación de datos personales”, comentó la académica. Para ella, esta desregulación tiene por objeto lograr perfiles completos de los consumidores, desarrollar inteligencia artificial y economía de algoritmos para reemplazar procesos productivos completos y generar un mayor control de los ciudadanos y trabajadores por parte de los Estados y las empresas. “Tomemos el caso del sistema de créditos en China. Se hace mediante un puntaje de acuerdo al Big Data que tienen de cada ciudadano. Este puntaje se determina, entre otras cosas, según cómo se hable del gobierno en las redes sociales”, ejemplificó Scasserra.  

Actualmente, el comercio de datos representa más del 10 % del PBI mundial. “Son el petróleo del siglo veintiuno”, corroboró Mariano Treacy, de la Universidad Nacional de General Sarmiento, que discurrió también sobre la organización oligopólica de la economía informacional. De acuerdo a él, cinco compañías dominan el mercado: Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft (GAFAM). “Son las principales impulsoras de la cuarta revolución industrial, que venden como una oportunidad para el desarrollo de las PyMEs, cuando en realidad lo que buscan es concentrar su poder, flexibilizar el trabajo y evitar el pago de impuestos”, agregó. 

En la misma línea, Jane Kelsey dijo que la actual retórica de la OMC basada en la facilitación de inversiones, la inclusión y el desarrollo es como “un caballo de Troya” con una agenda oculta. “Más del 80 % del tráfico de internet pasa por cinco servidores estadounidenses que tienen servicios de publicidad dirigida”, comentó Antonella Tiravassi, de la Fundación Friedrich Ebert Argentina, dando cuenta de las asimetrías norte-sur. Según datos aportados por los disertantes, el flujo transfronterizo de datos creció 45 veces desde 2005. 

Pero ¿cuál es el tipo de trabajo que se explota en la sociedad posindustrial?  “Fíjense cuántas personas están usando sus celulares cuando viajan en algún transporte público. Todos ellos están trabajando gratis para Facebook, por eso la economía inmaterial se presta a una situación de competencia óptima”, explicó Enrique Chaparro, de la Fundación Vía Libre

Refiriéndose a Google, afirmó que no produce ningún contenido propio, y que esta reducción de costos corre por igual para otros emprendimientos de e-commerce. “La empresa de transporte más importante no tiene un solo automóvil; la de hotelería, ni un miserable cuarto”, completó. 

Omar Rincón, de la Fundación Friedrich Ebert, propuso algunas formas de “intervenir el algoritmo”. Entre ellas, borrar el historial de internet y tomarse 10 segundos para leer la letra chica antes de hacer cualquier descarga. Y sobre todo, impulsar acciones para desmovilizar el yo. “No somos tan importantes. Tenemos que dejar esta selfie-sociedad y ganar en lo colectivo”, concluyó. 

Los especialistas señalaron que se hace perentoria una agenda común sobre legislación de protección datos en América Latina. Brasil, por ejemplo, no tiene ninguna, y la de Argentina data del año 2000.

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