Marca histórica: la Escuela de Tango y Danzas Tradicionales ya superó los 4 mil inscriptos desde su inauguración

El proyecto cultural-artístico de la UNTREF convoca a alumnos de todo el país, y pese al contexto de pandemia ofrece formación teórica y práctica en las distintas vertientes de la danza tradicional argentina.

24-06-2021

En junio de 2001 Lilia Pinasco y Martín Adler abrieron un espacio dedicado al tango en la UNTREF. Bajo el formato de Taller esa primera clase fue, en palabras de sus creadores, decepcionante: solamente dos alumnos asistieron a la inauguración. Pese a esto, la idea fue no bajar los brazos y continuar la empresa. El tiempo les dio la razón. El taller se transformó en Escuela, se creó la Diplomatura en Enseñanza de Baile de Tango –siendo la UNTREF la única Universidad Pública en brindar formación en esta danza tradicional argentina–, sus bailarines se convirtieron en referentes a nivel local, y los inscriptos llegaron a montones: hoy son más de 4 mil las personas que eligieron a la UNTREF para aprender, vivir y sentir el tango.

Con 20 años de experiencia la Escuela de Tango y Danzas Tradicionales contempla diversas actividades. Además de la Diplomatura, desarrolla las clases de baile, el Curso Integral de Baile de Tango y, previo a la pandemia, la presentación y demostraciones del Ballet –integrado por alumnos de la Diplomatura– en diferentes ámbitos artísticos, culturales y educativos. Asimismo, Pinasco y Adler se encargan de dar difusión al folclore como expresión musical del interior de nuestro país.

La directora de este espacio, Lilia Pinasco, expresó que el área que dirige "se consolidó como un espacio de consulta permanente para los vecinos, alcanzando no solo a alumnos de la Universidad sino también al resto de la comunidad. La importancia para el municipio al que pertenece, en sus palabras, se relaciona con la integración que logra en la sociedad de Tres de Febrero, brindando a los residentes de la zona la posibilidad de aprender, bailar y disfrutar del tango. Más allá de esto, el subdirector de la Escuela, Martín Adler, indicó que las actividades que ofrecen exceden al distrito ya que "contamos con alumnos de municipios vecinos e inclusive de zonas más alejadas, como CABA, Lobos, Cañuelas y Pilar, así como también de otras provincias e inclusive algunos extranjeros".

Nahuel Arroyuelo vive en San Luis. Se declara un "apasionado del tango, el conocimiento musical de esta danza y de la pedagogía que nos permitiría enseñar todo lo que hemos aprendido". El estudiante de la 8ª cohorte elogió que "el desarrollo de las clases cumplan exactamente lo pautado antes del inicio de las mismas" y el hecho de que "al ser puntuales y sin modificaciones de último momento, permiten que los alumnos se organicen correctamente".

Arroyuelo, además, sueña con ingresar al sistema educativo de su provincia y enseñar tango en escuelas. "Principalmente sobre su música para, luego, sentar las bases para el baile", aclaró.

Con la llegada de la pandemia todas las instancias formativas que ofrece la Escuela debieron adaptarse al nuevo contexto. La Diplomatura, por ejemplo, convirtió sus contenidos a la modalidad remota. "Todas las actividades que desarrollamos corresponden al Plan de Estudios, pero lo hacemos de manera remota, y las clases se realizan en el día y horario que estaban establecidos para la educación presencial", dijo Adler quien hizo hincapié en que "tuvimos que reinventarnos, reingenierizarnos y remodelarnos, siendo necesario modificar temporalmente la programación del desarrollo de algunos seminarios, sin alterar por ellos el Plan de Estudios".

Graciela García, quien forma parte de la comisión 1 de la 7ª cohorte, destaca esta cuestión vinculada a la "reinvención" a la que hace mención Adler y el esfuerzo de los docentes. A su vez, considera que la virtualidad trae aparejados algunos beneficios, tales como el hecho de llegar a estudiantes de otros países y regiones: "Muchas veces la presencialidad genera que personas que viven en lugares alejados a la UNTREF se pierdan la posibilidad de estudiar este tipo de carreras", sostuvo, y aunque reconoció que "la virtualidad no es lo mismo que lo presencial, los docentes encuentran temas de interés que atraviesan las pantallas y llegan a nosotros". 

Sobre la importancia de llegar a cubrir las demandas e intereses de los estudiantes más jóvenes, Adler agregó que "se trata de un proyecto dinámico y adaptativo que valora al tango y al folclore como manifestaciones de la cultura de nuestro pueblo, estableciendo un ámbito de intercambio generacional en donde los jóvenes se sienten motivados a incursionar en estas danzas y logra que dichas expresiones artísticas se desarrollen y fortalezcan en todos los grupos sociales y generacionales".

Declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el tango se mantiene vigente y cada vez suma más adeptos.

A 20 años de su fundación, la Escuela de Tango y Danzas Tradicionales no se detiene y mira al futuro, entendiendo que el contacto con la comunidad es indispensable. Así lo entiende Lilia Pinasco, quien concluyó afirmando que "queremos mantener vivo este sentimiento en los más jóvenes. Estamos convencidos de que debemos orientar a nuestra juventud hacia actividades que consoliden el tejido social, el entrecruzamiento generacional y el respeto por los valores familiares y sociales para lograr que posean una amplia mirada sobre la inclusión y participación colectiva".