Comenzó La herencia de las migraciones

07-04-2017

Frente a la estigmatización actual de los migrantes, especialistas de distintas partes del mundo se reúnen para derribar mitos y hablar de la riqueza que hay en la diversidad.

En el mundo de hoy el movimiento es la norma. Gente, objetos e ideas fluyen a ambos lados del Atlántico, y la expresión más acabada de eso son los migrantes, que traen consigo un bagaje cultural que enriquece a todas las naciones que los reciben. Pero en los movimientos migratorios también hay sufrimiento, estigmatización y persecución, y a esas tensiones se abocaron especialistas reunidos en la inauguración de la Conferencia Internacional La herencia de las migraciones: huellas materiales y simbólicas del flujo transatlántico, organizada por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), la Universidad de Birmingham, la Universidad de Illinois y la Cátedra UNESCO de Turismo Cultural de la UNTREF en conjunto con la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes (AAMNBA).

“Tenemos la responsabilidad de recibir con los brazos abiertos a quien llegó buscando una vida mejor, y derribar las barreras y muros que hoy parecen ser la moda”, dijo el rector de la UNTREF, Aníbal Jozami, en la apertura realizada en la Sede Rectorado Centro. Para él, eso es lo que va a permitir mantener la riqueza del mundo. E instó a seguir la letra de la Constitución argentina, una de la más amplias y receptivas en materia de inmigración, que invita a todos los hombres de buena voluntad a poblar el territorio y participar de su organización. “Mientras algunos nuevos gobiernos construyen muros, trabajamos para derribarlos”, afirmó Jozami en clara crítica al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su política contra los inmigrantes.

En el mismo sentido se expresó Mike Robinson, director del Ironbridge (International Institute for Cultural Heritage), para quien hoy el significado de ser migrante cambió peligrosamente y se volvió sinónimo de invasión y transgresión. “La compasión y hospitalidad se convirtieron en desconfianza. Cuánto hemos olvidado el coraje de esa gente, que hoy es reprimida y castigada”, remarcó.

Frente a los contextos hostiles, Robinson se refirió a las estrategias que ponen en juego los grupos migratorios. “Algunos se asimilan a tal grado a la cultura receptora que ni se perciben. Otros se mantienen en enclaves y resisten la penetración de otros grupos”, indicó. Por otro lado, aludió al importante papel de las expresiones artísticas y culturales de esos grupos para reforzar la idea de comunidad.

Para el académico británico, este tipo de eventos permiten reflexionar sobre cómo el pasado se refleja en el presente y cómo la migración deja sus huellas. “En esta conferencia vamos a poder ver el valor de la diversidad, que es la que sigue dando forma al mundo”, concluyó.

 

Argentina: inmigración controlada

Por su parte, Lelio Mármora, director del Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo de la UNTREF, habló de los mitos sobre el impacto de las migraciones en la salud, el trabajo, la educación y la seguridad, que muchas veces son impulsados con fines electoralistas y sin fundamento.

En su opinión, la inmigración en Argentina no está creciendo descontroladamente, sino que estamos en el nivel más bajo en décadas. “Argentina tiene hoy un 4,5% de extranjeros y se ubica en el puesto número 124 sobre 200 países en cuanto al número de migrantes”, argumentó.

El experto también graficó el nivel de integración de algunos migrantes, por su importante incidencia en la economía. “Los sindicatos cambiaron. Antes veían al extranjero como una amenaza. Hoy hay sindicatos, como el de los ladrilleros, que en su 90% son bolivianos”.

Además destacó que en la región están ocurriendo algunas transformaciones. “Actualmente el 80% de la migración es intercontinental, y antes el 50% era extracontinental”. Y llamó la atención sobre algo que definió como el fin del narcisismo inmigratorio. “En los últimos años hubo una emigración de 6 millones de personas en América Latina. En Argentina, un tercio migraron hacia los países limítrofes, otro tercio a Estados Unidos y el resto a Europa. Esto permite ponerse en el lugar del emigrante”, ilustró.

Otro de los aspectos abordados en la jornada fue el papel del turismo. “Le da vida a la herencia de las migraciones y abre espacios de esas culturas a otros sectores”, expresó Robinson. Y aseguró que, en algunos países, la creación de parques temáticos promueve en los migrantes una experiencia de reterritorialización.

 

Situación dramática

Complementando sus opiniones estuvo el presidente de la AAMNBA, César Crivelli, que señaló que las migraciones, a diferencia del turismo, tienen algo de dramático. “Los migrantes son personas que dejan sus tierras para adentrarse en algo desconocido”.

Siguiendo esa misma línea, el profesor Charles Forsdick, de la Universidad de Liverpool, ahondó en la literatura que da cuenta de los viajes de prisioneros a las colonias francesas –como Nueva Caledonia, Argelia, Túnez y la Guyana Francesa– y a las situaciones vejatorias a las que eran sometidos.

La profesora Alison Phipps, de la Universidad de Glasgow, realizó algunos comentarios sobre el papel del lenguaje en las experiencias migratorias signadas por el sufrimiento. “Nuestra lengua tiene trazos de lo que queremos retener y conservar del pasado”, dijo. Y agregó que las situaciones de dolor intenso destruyen el lenguaje. “Al estar impedidos de la lengua estamos impedidos de transmitir nuestra cultura”, afirmó.

En la conferencia, que continuará el 7, 8, 9 y 10 de abril en el MUNTREF Museo de la Inmigración (Av. Antártida Argentina 1355, CABA), se presentarán más de 400 papers de investigadores de 71 países que tocan temas como las mujeres migrantes, cartas y literatura sobre migraciones, los problemas de la pertenencia, migración turística, enfoques antropológicos de la inmigración, arquitecturas migrantes, leyes migrantes, gastronomía como factor identitario, danzas en la diáspora y lenguajes de la migración, entre otros.

 

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